Encontrar fuerza después de los 40: el viaje de una mujer con The Wonder Women

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A los 42 años, Chelita se encontró enfrentando una realidad posparto familiar: un cuerpo que había cambiado después del parto y un anhelo de volver a sentirse segura y fuerte. Si bien poseía la experiencia atlética de una ex atleta universitaria de atletismo, años fuera del entrenamiento estructurado la llevaron a buscar un nuevo camino. Esta no es una historia poco común; Muchas mujeres experimentan cambios similares en su relación con el fitness después de tener hijos.

Correr había reintroducido a Chelita en el ejercicio, proporcionándole aptitud cardiovascular pero careciendo de un enfoque específico para el desarrollo muscular. Ser testigo de la notable transformación de su mejor amiga Sarah Soliman a través del programa “Wonder Women”, fundado por Michelle, la hija de la influencer del fitness Joan MacDonald, despertó el propio deseo de cambio de Chelita.

Wonder Women enfatiza no solo el entrenamiento físico, sino también un enfoque holístico que abarca la nutrición y la mentalidad, lo que resonó profundamente en Chelita. Aceptada en el programa en diciembre de 2022, comenzó a trabajar con la entrenadora personal virtual Melissa McKenzie en enero de 2023, poniendo su mirada en piernas y glúteos esculpidos.

El cambio del entrenamiento cardiovascular al de resistencia trajo desafíos iniciales, particularmente para las articulaciones de las rodillas de Chelita, agobiadas por años de kilometraje corriendo. Sin embargo, después de un mes, el malestar disminuyó y fue reemplazado por una nueva fuerza y ​​cambios visibles.

La transformación no fue sólo física; También fue mental. Chelita adoptó la disciplina necesaria para seguir una rutina estructurada, equilibrando el entrenamiento, la maternidad y los compromisos laborales. El programa le inculcó una comprensión más profunda de cómo la nutrición afecta directamente los resultados del fitness, lo que la impulsó a realizar un seguimiento de los macros y perfeccionar sus elecciones dietéticas.

Su escepticismo inicial hacia los “números” se fue desvaneciendo gradualmente a medida que dominaba el descifrado de las etiquetas nutricionales y la planificación de comidas. Ahora, cinco comidas al día garantizan una ingesta constante de proteínas, carbohidratos y grasas, estratégicamente ajustadas para los días de entrenamiento. La cocina, que alguna vez fue una fuente de sustento pasivo, se convirtió en un socio crucial en su viaje hacia el fitness.

Una conclusión clave: Chelita descubrió que las “ganancias” son producto no sólo de las sesiones de gimnasio, sino también de la elección consciente de los alimentos.

Su progreso no se debió únicamente a la estética; se trataba de traspasar límites y desafiar las expectativas sociales en torno a las mujeres de edad avanzada. Como nunca había considerado el culturismo antes de unirse a The Wonder Women, se sintió inspirada para competir; inicialmente apuntaba a julio de 2024, pero lo retrasó debido a una cirugía de hombro.

Este revés se convirtió en una prueba de su nueva capacidad de recuperación. En lugar de ver las lesiones como un obstáculo, Chelita adaptó su entrenamiento, enfocándose en ejercicios de alto volumen para la parte inferior del cuerpo y trabajo ligero para la parte superior del cuerpo con la guía de su fisioterapeuta y entrenador. El objetivo sigue firmemente fijado: subir al escenario del culturismo en noviembre de 2024.

La historia de Chelita es un ejemplo convincente de cómo las mujeres de 40 años pueden redefinir la fuerza, tanto física como mental. Destaca el poder transformador del entrenamiento específico, la nutrición consciente y la aceptación de desafíos más allá de las limitaciones percibidas. El programa Wonder Women, según su experiencia, proporcionó más que solo rutinas de ejercicios; ofrecía un plan para lograr un bienestar integral a cualquier edad.