La transición de Mystique Ro de una atleta de atletismo condecorada a una corredora esquelética de clase mundial es un ejemplo sorprendente de adaptabilidad atlética. Después de agotar su elegibilidad universitaria en la Universidad Queens de Charlotte, donde compitió en vallas y heptatlón, Ro se encontró en una encrucijada. Un simple mensaje de texto del equipo de EE. UU. cambió todo, ofreciéndole un lugar en una cosechadora de trineo.
El cambio inesperado al esqueleto
Inicialmente reclutada para el trineo como guardafrenos, Ro rápidamente fue conducida hacia el esqueleto debido a su estructura más pequeña, una ventaja sorprendente para mantener la velocidad en el hielo. Destacó en el campo de entrenamiento en Lake Placid, Nueva York, y se clasificó para los nacionales en 2017. Desde entonces, ha ascendido constantemente en el ranking, culminando con una medalla de plata en el Campeonato Mundial de 2025 en la prueba femenina y un oro en el relevo mixto junto a Austin Florian. El evento de relevos mixtos debutará en los Juegos Olímpicos de 2026, añadiendo otra capa de importancia a los logros de Ro.
Aprovechando las raíces del atletismo
Ro atribuye su éxito a mantenerse fiel a su base atlética. El comienzo explosivo que requiere el esqueleto (un sprint de 25 a 40 metros antes de llegar a la tabla) se beneficia directamente de su entrenamiento de atletismo. Ella enfatiza la importancia de mantener sus rutinas de ejercicios familiares para minimizar las lesiones y afirma: “Cuando lo dejo demasiado, empiezo a ver un poco más de lesiones”.
Fortaleza mental y recuperación
A sus 31 años, Ro prioriza tanto la recuperación como el rendimiento, reconociendo las realidades del envejecimiento en los deportes de élite. El sueño no es negociable: “Ahora soy una anciana. Cuando llega la hora de ir a la cama, es hora de irse a la cama”. Más importante aún, adopta la preparación mental para correr de cabeza sobre hielo a 80 millas por hora. Maneja el miedo a través de la aceptación y la visualización, enfocándose en puntos clave en lugar de abrumarse con cada detalle.
“Hay que aceptarlo [el miedo]. Si intentas negarlo, empieza a manifestarse en lugares malos de la pista, y eso no lo quieres a 80 millas por hora”.
Este enfoque pragmático le permite aprovechar el miedo en lugar de dejar que éste la paralice. Ro describe la fuerza como “tranquila” y tranquilizadora: algo que se siente, no sólo se ve. Su historia demuestra que el máximo rendimiento se logra al combinar la destreza física con una recuperación disciplinada y fortaleza mental.
La carrera de Mystique Ro es un testimonio de la transferibilidad de las habilidades atléticas y la importancia de la adaptabilidad. Su rápido ascenso en una disciplina completamente nueva resalta el poder de una base sólida, un entrenamiento estratégico y una fortaleza mental inquebrantable.





























