Un nuevo truco para padres está arrasando en las redes sociales y no tiene nada que ver con el azúcar o las técnicas tradicionales de distracción. En cambio, los padres están teniendo éxito simplemente pronunciando un nombre al azar (en particular, “Jessica” ) para poner fin abruptamente a la crisis de un niño.
Si bien la tendencia puede parecer absurda, los expertos sugieren que hay un mecanismo psicológico en juego que convierte una espiral emocional caótica en un momento de curiosidad.
¿Qué es el “Método Jessica”?
La tendencia ganó fuerza a través del contenido viral, incluidos videos de la pediatra Dra. Mona Amin (@Pedsdotalk). En estos clips, los niños en medio de intensas rabietas se detienen repentinamente cuando un padre hace preguntas como: “Jessica? ¿Dónde estás, Jessica?”
El efecto es casi inmediato: el niño deja de gritar, mira confundido a su alrededor y entra en un estado de desconcierto. Este cambio de la angustia emocional a la curiosidad es el núcleo de la técnica.
La ciencia de la “interrupción del patrón”
Para entender por qué funciona esto, hay que observar cómo funciona el cerebro de un niño durante una crisis. Cuando un niño está “desregulado”, su amígdala (el centro emocional del cerebro) ha tomado el control, evitando efectivamente la parte lógica y pensante del cerebro.
Los expertos explican la eficacia del método a través de varios conceptos clave:
- La interrupción del patrón: El Dr. Amin describe el método como una “interrupción del patrón”. Al presentar algo completamente inesperado, se rompe el círculo de emociones intensas en el que está atrapado el niño.
- Curiosity vs. Anger: Sheri Langston, a therapist at Rocky Mountain Therapy Group, notes that it is physiologically difficult for a child to remain in “tantrum mode” and “curiosity mode” simultaneously. La repentina necesidad de procesar la pregunta “¿Quién es Jessica?” obliga a un reinicio mental.
- Regulación del sistema nervioso: La interrupción proporciona una pausa muy necesaria, dándole al sistema nervioso del niño un momento para respirar y comenzar el proceso de reregulación.
- El poder de la calma: La eficacia depende en gran medida de la entrega de los padres. Un tono tranquilo y no amenazante le indica al niño que no hay peligro inmediato, lo que ayuda a calmar la atmósfera.
No se trata sólo del nombre
Es importante señalar que el nombre “Jessica” no tiene magia. El éxito reside en la novedad y la neutralidad. Los padres pueden lograr resultados similares al:
– Decir el nombre de un objeto aleatorio en la habitación.
– Preguntar, “Espera, ¿qué fue ese ruido?” (aunque no lo haya).
– Señalar algo inesperado en el entorno.
El objetivo es introducir un estímulo neutral que desvíe la atención del niño de su tormenta emocional interna sin intensificar el conflicto.
El debate de expertos: ¿herramienta o distracción?
A pesar de su popularidad, el “Método Jessica” no está exento de críticas. Los profesionales del desarrollo infantil están divididos sobre si se trata de una herramienta útil o una solución temporal que evita problemas más profundos.
Los críticos: evitar la inteligencia emocional
La Dra. Jessica Scher Lisa, psicóloga autorizada, sostiene que el método puede ser “absurdo” y potencialmente desdeñoso. Sus preocupaciones incluyen:
– Falta comunicación: Las rabietas son a menudo la forma en que un niño comunica sus necesidades. Interrumpirlos puede impedir que el niño aprenda a procesar y expresar esos sentimientos.
– Confusión: Para algunos niños, especialmente aquellos que ya están abrumados, una interrupción repentina y aleatoria puede resultar confusa en lugar de útil.
– Mejores alternativas: Sugiere que redirigir a un niño hacia una elección o una actividad relajante es más constructivo que una interrupción aleatoria.
Los partidarios: una herramienta clínica
Por otro lado, la psicóloga clínica Dra. Kelly Gonderman lo considera una aplicación válida de una técnica terapéutica. Desde un punto de vista clínico, una “interrupción de patrón” es una forma legítima de romper bucles cognitivos o emocionales. Mientras el padre permanezca tranquilo y regulado, el principio es sólido.
Cómo usarlo responsablemente
Si decide utilizar esta técnica, los expertos sugieren seguir algunas “reglas de compromiso” para garantizar que siga siendo una herramienta útil en lugar de desdeñosa:
- Evita las amenazas: Nunca uses el nombre como una amenaza (por ejemplo, “¡Si no te detienes, Jessica vendrá!” ). Esto genera miedo más que curiosidad.
- Mantenga la calma: Los padres deben permanecer como un “ancla tranquila”. Si se intensifica la situación con los padres, la interrupción fracasará.
- Reconectarse después: Una vez que se haya producido el “reinicio” y el niño se haya calmado, es vital brindarle una conexión emocional, como un abrazo, para validar sus sentimientos y ayudarlo a superar el incidente.
Conclusión: El “Método Jessica” actúa como un disyuntor psicológico, utilizando la curiosidad para interrumpir bucles emocionales. Si bien puede que no enseñe regulación emocional a largo plazo, sirve como una herramienta práctica para aliviar momentos intensos, siempre que se combine con empatía y conexión.
