El hijo de Ozzy Osbourne, Louis, ha refutado públicamente una antigua acusación de que su padre una vez disparó y mató a 17 gatos mientras estaba bajo la influencia de drogas. La afirmación, hecha originalmente por el propio Osbourne en una entrevista de 2007 con The Scotsman, ha circulado durante años, sumándose a la ya infame reputación de la estrella de rock.
El reclamo original
En la entrevista de 2007, Osbourne admitió haber disparado a 17 gatos que su familia había adoptado. La historia ganó fuerza en línea, convirtiéndose en otra anécdota sensacional en la historia de Ozzy Osbourne. El incidente, de ser cierto, habría sido un acto espantoso e inquietante, incluso para los estándares del famoso músico imprudente.
Louis Osbourne deja las cosas claras
Durante un episodio reciente del podcast de su hermano Jack Osbourne, Trying Not To Die, Louis Osbourne abordó directamente el reclamo. Declaró inequívocamente que su padre nunca mató a ningún gato. En cambio, aclaró que Osbourne una vez disparó a un corral de gallinas y le prendió fuego en un estupor de borrachera.
“Nunca tuvimos 17 gatos… él fue y disparó a un corral de gallinas y le prendió fuego en un estado de borrachera loca una noche. Pero nunca jamás mató a ningún gato. Voy a dejar las cosas claras aquí”.
Antecedentes familiares de Ozzy Osbourne
Ozzy Osbourne tiene siete hijos de dos matrimonios. Su primer matrimonio con Thelma Riley tuvo tres hijos: Elliot (adoptado), Jessica y Louis. De su matrimonio con Sharon Osbourne nacieron tres más: Aimee, Kelly y Jack. La historia familiar ha estado marcada tanto por el éxito como por la controversia, con varios miembros en el centro de atención y sus propias luchas personales.
Por qué esto es importante
La corrección de Louis Osbourne es importante porque desafía una narrativa ampliamente repetida sobre su padre. La afirmación original, ya sea una exageración intencional o un detalle mal recordado, probablemente haya dañado la imagen de Osbourne durante años. Al dejar las cosas claras, Louis ofrece un relato diferente del comportamiento de su padre, uno que reemplaza las muertes felinas con un acto ciertamente aún inquietante de crueldad animal que involucra a las gallinas.
El incidente también resalta los peligros de las historias de celebridades sacadas de contexto. Si bien los excesos pasados de Ozzy Osbourne están bien documentados, es importante verificar las afirmaciones antes de repetirlas, especialmente cuando involucran actos potencialmente criminales. El episodio refuerza que incluso en el mundo del exceso del rock and roll, no todo es tan sensacional como parece.
En última instancia, la declaración de Louis Osbourne proporciona un contrapunto a un mito que ha persistido durante casi dos décadas.
