La conexión entre la actividad física y la salud mental se reconoce desde hace mucho tiempo, pero un nuevo estudio ofrece nuevos conocimientos sobre cómo el entrenamiento de fuerza específicamente podría ayudar a controlar los síntomas de la depresión. La investigación, en la que participaron 62 adultos jóvenes, reveló que tanto el entrenamiento de resistencia como el descanso tranquilo mejoraron significativamente el estado de ánimo de los participantes.
El estudio: entrenamiento de fuerza versus descanso tranquilo
La investigación, publicada en una revista científica, reclutó a 62 adultos jóvenes de alrededor de 27 años, algunos de los cuales padecían ansiedad subclínica o trastorno depresivo mayor. La mitad participó en un programa de entrenamiento de fuerza de ocho semanas, mientras que la otra mitad se unió a una lista de espera para sesiones futuras. El entrenamiento implicó sesiones de intensidad moderada con dos series de ocho a 12 repeticiones para ocho ejercicios diferentes dirigidos a los principales grupos de músculos.
Los investigadores monitorearon el estado de ánimo de los participantes antes y después de cada sesión, rastreando los cambios en los síntomas depresivos a lo largo del tiempo. Los resultados mostraron que el estado de ánimo mejoró después de una sola sesión de entrenamiento de fuerza, y esta mejora fue comparable a la lograda con un descanso tranquilo.
Por qué el entrenamiento de fuerza puede ayudar
Si bien el ejercicio aeróbico tiene más evidencia que respalda sus efectos para mejorar el estado de ánimo, el entrenamiento de fuerza parece ofrecer beneficios similares. Los expertos sugieren varias razones potenciales para esto:
- Regulación de neurotransmisores: El ejercicio afecta a los mensajeros químicos en el cerebro que influyen en el estado de ánimo y la comunicación entre las células nerviosas.
- Efectos hormonales: El entrenamiento de fuerza puede mejorar los efectos del factor de crecimiento similar a la insulina-1 (IGF-1), una hormona involucrada en la protección de las neuronas cerebrales, particularmente en áreas que regulan el estado de ánimo como el hipocampo.
- Sentido de logro: Levantar pesas puede fomentar sentimientos de fuerza y capacidad, lo que contribuye a mejorar la autoestima.
Cerrar la brecha en la investigación
Aunque el ejercicio aeróbico ha sido ampliamente estudiado por sus beneficios para la salud mental, se ha investigado menos sobre el entrenamiento de resistencia. Según el investigador principal, Darragh O’Sullivan, PhD, ambas formas de ejercicio probablemente afecten al cerebro a través de mecanismos compartidos, incluidos cambios en la estructura cerebral y reducción de la inflamación. Sin embargo, el entrenamiento de fuerza puede tener ventajas únicas debido a su impacto sobre hormonas específicas.
Poner en práctica los hallazgos
Si es nuevo en el ejercicio, recuerde que cualquier forma de movimiento, ya sea aeróbico o de fuerza, puede ayudar a mejorar el estado de ánimo. Para aquellos interesados en el entrenamiento de fuerza, los expertos recomiendan centrarse en ejercicios compuestos que se dirijan a los principales grupos de músculos. Las sesiones realizadas a una intensidad moderada a alta pueden producir efectos que mejoren el estado de ánimo dentro de los 10 minutos posteriores a su finalización.
La comida para llevar
Si bien se necesita más investigación para comprender completamente el vínculo entre el entrenamiento de fuerza y la depresión, este estudio se suma a la creciente evidencia de que levantar pesas puede ser una herramienta poderosa para el bienestar mental. Combinado con una rutina de ejercicios equilibrada que incluya entrenamiento cardiovascular y de fuerza, el ejercicio de resistencia puede ser un componente valioso de un enfoque holístico para controlar la depresión.

































