Estas galletas con chispas de chocolate y mantequilla marrón brindan un rico sabor parecido al caramelo con bordes perfectamente crujientes y centros masticables. ¿El secreto? Dorar la mantequilla le da profundidad a la masa, mientras que una proporción equilibrada de azúcar realza las notas de caramelo. Esta receta omite la batidora y el enfriamiento para obtener un resultado sorprendentemente simple pero impresionante.
Por qué es importante la mantequilla marrón
Dorar la mantequilla no es sólo una tendencia; es una transformación de sabor. Calentar la mantequilla más allá de su punto de fusión crea matices de nuez parecidos al caramelo que realzan los productos horneados. El proceso concentra los sabores, añadiendo una complejidad que la mantequilla derretida simplemente no puede igualar. Estas galletas muestran esta técnica y ofrecen una delicia digna de una panadería con el mínimo esfuerzo.
Ingredientes para galletas excepcionales
Esta receta se basa en algunos componentes clave:
- Chispas de chocolate: Se prefiere el chocolate amargo para obtener un dulzor equilibrado, pero el chocolate semidulce o con leche funcionan bien. Una barra de chocolate picada aporta textura.
- Harina para todo uso: Utilice un método de cuchara y nivel para evitar empacar demasiado. La cantidad ligeramente reducida se adapta a la pérdida de humedad durante el dorado.
- Mantequilla sin sal: La estrella del espectáculo. Dorarlo desbloquea el rico sabor a nuez. Se puede utilizar mantequilla salada, pero reduzca la sal añadida en consecuencia.
- Bicarbonato de sodio: Para levantar y esparcir, asegurando que las galletas se horneen de manera uniforme.
- Azúcar moreno y granulado: La proporción favorece el azúcar moreno para realzar las notas de caramelo, complementando la mantequilla morena.
- Huevo y yema: La yema adicional contribuye a una textura más masticable y tierna.
- Extracto de vainilla: Agrega profundidad y calidez.
- Sal marina: Equilibra el dulzor y realza el sabor. Ajuste al gusto si lo desea.
Dorar mantequilla: una guía paso a paso
La base de esta receta es la mantequilla bien dorada:
- Cortar la mantequilla en rodajas y derretirla a fuego medio en una sartén de color claro.
- Revuelva constantemente durante 5 a 10 minutos hasta que aparezcan aromas a nuez y sólidos lácteos dorados.
- Transfiera inmediatamente a un tazón para detener la cocción. El calor residual finalizará el proceso de dorado.
Hacer las galletas: de la masa a la delicia
Una vez dorada la mantequilla, la masa se junta rápidamente:
- Batir los ingredientes secos (harina, bicarbonato de sodio, sal) en un tazón mediano.
- Combine la mantequilla dorada, el azúcar, el huevo, la yema y la vainilla en un tazón grande.
- Agregue gradualmente los ingredientes secos a los ingredientes húmedos, mezclando hasta que estén casi combinados. Incorpora las chispas de chocolate.
- Coloque la masa en bandejas para hornear forradas con papel pergamino (aproximadamente ¼ de taza por galleta). Presione chispas de chocolate adicionales en la parte superior.
- Hornee a 350°F (175°C) durante 10 a 13 minutos, hasta que los bordes estén dorados pero el centro aún luzca un poco poco cocido. Deje enfriar en las hojas antes de transferir a una rejilla.
Almacenamiento y congelación
Las galletas horneadas se mantienen frescas en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta por 5 días. Para almacenamiento más prolongado:
- Galletas horneadas congeladas: Déjelas enfriar completamente y luego congélelas en un recipiente sellado por hasta 3 meses. Descongelar a temperatura ambiente o en el microondas brevemente.
- Masa congelada: Divida la masa en bolas, congélela en una bandeja para hornear y luego transfiérala a una bolsa. Hornee congelado, agregando 2-3 minutos al tiempo de horneado.
Estas galletas con chispas de chocolate y mantequilla marrón brindan una experiencia de panadería con facilidad. La mantequilla dorada agrega una profundidad de sabor que eleva esta receta clásica a algo verdaderamente especial. ¡Disfrutar!




























