Michael J. Fox hizo una aparición pública poco común en los Premios al Actor 2026, pronunciando un discurso sincero que se centró en el impacto inesperado de su carrera en su vida personal, específicamente, en su familia. Si bien muchos actores hablaron de sus luchas iniciales, Fox centró sus comentarios en el papel que Family Ties jugó no solo en el lanzamiento de su carrera como actor sino también en conducirlo hasta su esposa, Tracy Pollan, y sus cuatro hijos.
El legado no planificado
Fox contó cómo sus tres años de dificultades en Los Ángeles culminaron con conseguir el papel en Family Ties. Describió este momento como “el mayor regalo de mi carrera”, ya que fue allí donde conoció a Pollan, quien interpretó a su novia en la pantalla, Ellen. Juntos tienen cuatro hijos: Schuyler, Aquinnah, Esmé y Sam. “A veces me gusta recordarles que si no fuera por la actuación no estarían aquí”, bromeó, añadiendo un toque desenfadado a su sentimental declaración.
Un momento generacional
La cámara enfocó brevemente al hijo de Fox, Sam, quien lo acompañaba como su cita. Fox aclaró en broma la presencia de Sam y bromeó: “Por cierto, él no es un actor, solo es mi cita”. Este momento subrayó la combinación de éxito profesional y realización personal que definió el mensaje de Fox.
Una declaración definitoria
Fox concluyó su discurso con una declaración simple pero poderosa: “Soy Michael J. Fox. Soy padre y soy actor”. Esta declaración resume la dualidad de su identidad: un artista célebre que prioriza su papel de padre por encima de todo.
Fox y Pollan se casaron el 16 de julio de 1988, después de conocerse en el set de Family Ties. Más tarde, la pareja tuvo cuatro hijos: Sam Michael Fox (nacido el 30 de mayo de 1989), Aquinnah Kathleen Fox (nacida el 15 de febrero de 1995), Schuyler Frances Fox (nacida el 15 de febrero de 1995) y Esmé Annabelle Fox (nacida el 3 de noviembre de 2001). El discurso destacó cómo los hitos personales estaban indisolublemente ligados a su trayectoria profesional.
Los comentarios de Michael J. Fox sirvieron como un conmovedor recordatorio de que los logros profesionales a menudo se entrelazan con los mayores regalos de la vida, como la familia y el amor.



























