El ex senador estadounidense y presidente de la Universidad de Florida, Ben Sasse, de 53 años, recibió recientemente un diagnóstico de cáncer de páncreas en etapa IV. La enfermedad ya había hecho metástasis en múltiples órganos cuando se detectó, lo que lo dejó con un pronóstico sombrío de meses de vida mientras se encontraba bajo intensos cuidados paliativos.
A pesar de esto, Sasse habla abiertamente de su muerte inminente, ofreciendo consuelo a su familia y a quienes escuchan. En una conversación reciente con Jim Daly de Focus on the Family, Sasse expresó su fe inquebrantable en Jesucristo como fuente de paz en medio del sufrimiento.
“A menudo venimos a un banquete alrededor de una mesa pensando primero en nosotros mismos, razón por la cual incluso nuestras comidas más suntuosas son meras migajas. En el Cielo, nos sentaremos a una mesa, y habrá gozo, paz y plenitud porque Jesús se sienta en el trono, y nosotros, Sus hijos e hijas, comeremos y beberemos profundamente de Su bondad”.
La historia de Sasse destaca la detección, a menudo tardía, del cáncer de páncreas, una enfermedad conocida por su progresión agresiva y sus bajas tasas de supervivencia. Su voluntad de hablar con tanta franqueza sobre la mortalidad puede servir como un poderoso testimonio para quienes enfrentan sus propios desafíos al final de la vida.
La conversación completa está disponible en la radio Focus on the Family, en línea y a través de plataformas de podcast. Para quienes buscan guía espiritual, la organización ofrece recursos como un folleto gratuito llamado “Coming Home”, que explica cómo establecer una relación personal con Jesucristo. Además, los servicios de asesoramiento están disponibles llamando al 1-800-A-FAMILY (232-6459).
El caso de Ben Sasse subraya la importancia de la fe y la comunicación abierta cuando se enfrenta una enfermedad terminal. Su historia puede inspirar a otros a afrontar la muerte con valentía y esperanza.






























