Es comprensible que los disturbios actuales en Minneapolis, marcados por respuestas federales agresivas y tensiones crecientes, estén causando miedo y ansiedad tanto entre adultos como entre adolescentes. El implacable ciclo informativo –imágenes de detenciones, fuerza excesiva e incluso muertes– puede ser profundamente desestabilizador, especialmente para los jóvenes que pueden sentirse impotentes ante tales acontecimientos.
Comprender el impacto psicológico
Los psicólogos identifican aquí una forma única de trauma: el trauma por traición. Esto ocurre cuando una autoridad confiable –en este caso, el gobierno– inflige daño en lugar de brindar protección. Esta violación de la confianza es particularmente chocante y puede generar sentimientos de profunda inseguridad y desconfianza en las instituciones.
Cómo hablar con su adolescente: un enfoque paso a paso
Los expertos enfatizan que la clave para navegar estas conversaciones es la calma y la validación. A continuación se explica cómo abordar la discusión:
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Primero, escuche: Comience preguntándole a su hijo qué ha visto u oído. La fuente de información importa: ya sea un vídeo viral en Instagram o un titular de noticias. Comprender su exposición le ayuda a adaptar la conversación y abordar la posible información errónea.
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Valide sus emociones: Reconozca su miedo y ansiedad sin descartarlos. Frases como “Sí, esto da miedo” pueden normalizar su respuesta y crear un espacio seguro para la discusión.
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Cree un espacio seguro: Recuérdeles que dentro de su hogar están seguros y que trabajarán juntos para mantener esa seguridad.
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Identifique preocupaciones específicas: Determine qué les está causando angustia específicamente: miedo a ser detenidos, preocupación por la familia o ansiedad existencial. Abordar estos temores específicos directamente es más efectivo que dar garantías vagas.
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Comparta sus propios sentimientos (moderadamente): Modelar un procesamiento emocional saludable puede ser beneficioso. Comparta sus propias ansiedades, pero evite abrumarlos con sus preocupaciones.
El papel de las redes sociales y la desconexión
Las redes sociales a menudo exacerban la ansiedad al proporcionar un flujo constante de contenido perturbador. Anime a su adolescente a reflexionar sobre cómo estas plataformas impactan su estado mental. En lugar de prohibir el acceso, analice cómo se sienten después de una exposición prolongada a noticias negativas y explore alternativas más saludables.
Para aquellos que experimentan síntomas intensos como pesadillas o ataques de pánico, puede ser necesario buscar el apoyo profesional de un terapeuta.
Transparencia y Evaluación de Riesgos
Las familias que enfrentan mayores riesgos (por ejemplo, deportación) deben tener conversaciones honestas sobre los cambios de comportamiento y las posibles consecuencias. La transparencia es crucial, pero evite tácticas de miedo innecesarias. En lugar de ello, prepárelos para escenarios potenciales sin provocar pánico.
Potenciando la acción y la esperanza
Si bien está bien no tener todas las respuestas, fomente la acción positiva. Ya sea participando en actividades de defensa, apoyando a amigos o simplemente dando pequeños pasos alineados con sus valores, empoderar a su adolescente puede fomentar la resiliencia.
Conclusión
Navegar por estas conversaciones requiere paciencia, honestidad y el compromiso de crear un espacio emocional seguro. Al validar los miedos de su hijo adolescente, fomentar mecanismos de afrontamiento saludables y modelar una resiliencia tranquila, puede ayudarlo a procesar estos eventos inquietantes sin sucumbir a una ansiedad paralizante. El objetivo no es eliminar el miedo por completo, sino equiparlos con las herramientas para afrontarlo de manera constructiva.
