Esta receta ofrece una cena vibrante de pollo y papas con infusión de limón con un mínimo esfuerzo. Está diseñado para ser sencillo: todo se cocina junto en una sola sartén, lo que facilita la limpieza. La clave de su éxito radica en una marinada brillante con sabor a ajo que se filtra tanto en el pollo como en las patatas, dando como resultado una carne tierna y jugosa y acompañamientos cremosos y sabrosos.
Por qué se destaca esta receta
La sencillez de este plato es su punto fuerte. Reduce el tiempo de cocción sin sacrificar el sabor. La marinada no se trata sólo de sabor; ablanda el pollo y ayuda a que las patatas adquieran una textura casi mantecosa, ya que absorben los jugos durante el asado.
Esta receta ha sido probada por cocineros caseros y desarrolladores de recetas, con resultados que hablan por sí solos: un evaluador señaló: “¡Estaba delicioso! Excelente sabor a limón, especialmente en las papas, y aún estaba muy sabroso incluso usando agua”.
Ingredientes clave y su función
- Muslos de pollo (con hueso, con piel): Son ideales porque el hueso y la piel contribuyen al sabor y la humedad. Marinar debajo de la piel asegura una penetración profunda de la mezcla de limón y ajo.
- Papas Doradas: Su textura firme se mantiene durante el asado y se vuelven maravillosamente cremosas a medida que absorben los jugos del pollo.
- Limón (ralladura y jugo): El uso de ambos maximiza el sabor cítrico y brillante.
- Caldo de pollo/Agua: Una pequeña cantidad de líquido es esencial para crear vapor, lo que ayuda a que las patatas se cocinen bien y queden tiernas.
Cómo hacerlo
- Prepare la marinada: Combine el aceite de oliva, la ralladura y el jugo de limón, el ajo picado, el orégano, el pimentón, la sal y la pimienta.
- Marinar: Cubra las papas con un poco de la marinada en la fuente para hornear. Luego, afloje la piel de los muslos de pollo y frote el resto de la marinada debajo y encima de la carne. Deje marinar durante al menos 15 minutos mientras el horno se precalienta.
- Asado: Coloque el pollo con la piel hacia arriba encima de las papas y ase a 425 °F (220 °C) durante 45 a 50 minutos, o hasta que el pollo esté bien cocido y las papas tiernas. Verter el jugo de la sartén sobre el pollo durante los últimos minutos realza el sabor y lo mantiene húmedo.
Sugerencias de almacenamiento y presentación
Las sobras se pueden almacenar en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por cuatro días. Sirva este plato como comida completa o combínelo con una simple ensalada griega o verduras al vapor para una cena equilibrada.
En última instancia, esta receta trata de ofrecer un gran sabor con el mínimo esfuerzo. El resultado es una comida aromática y satisfactoria que seguramente se convertirá en un alimento básico entre semana.
