Un estudio reciente publicado en la revista Lancet eClinicalMedicine ha descubierto una conexión asombrosa entre la exposición a ciertos químicos plásticos y los nacimientos prematuros en todo el mundo. Los investigadores estiman que estas sustancias contribuyen a millones de partos prematuros anualmente, lo que genera importantes preocupaciones con respecto a la salud pública mundial y la seguridad ambiental.
La escala del impacto
La investigación se centró en los ftalatos, un grupo de aditivos químicos utilizados para hacer que los plásticos sean flexibles y duraderos. Estos “plastificantes” se encuentran en una amplia gama de artículos cotidianos, incluidos maquillaje, detergentes, repelentes de insectos y diversos productos para el hogar.
Al analizar encuestas nacionales en 200 países y territorios, el estudio destacó dos sustancias químicas específicas:
- DEHP (di-2-etilhexilftalato): Relacionado con aproximadamente 1,97 millones de nacimientos prematuros en 2018, lo que representa más del 8% de todos los nacimientos prematuros a nivel mundial. El estudio también asoció el DEHP con aproximadamente 74.000 muertes de recién nacidos.
- DiNP (ftalato de diisononilo): Utilizado a menudo como sustituto del DEHP, se estima que esta sustancia química contribuye a aproximadamente 1,88 millones de nacimientos prematuros.
El estudio también observó una disparidad geográfica y encontró que la carga de estos nacimientos prematuros es desproporcionadamente alta en Asia del Sur, Medio Oriente y África. Esto sugiere que los factores ambientales, como el agua potable o las fuentes de alimentos contaminadas, pueden desempeñar un papel importante en estas regiones.
El mecanismo biológico: cómo afectan los plásticos al embarazo
Si bien el estudio establece un vínculo fuerte en lugar de una certeza directa de causa y efecto, los expertos han propuesto varias razones biológicas por las que estas sustancias químicas pueden desencadenar un parto prematuro.
Según el Dr. Daniel J. Martingano, obstetra y ginecólogo de los Servicios de Salud Episcopales, y el Dr. Jamie Alan, toxicólogo de la Universidad Estatal de Michigan, el problema radica en cómo reacciona el cuerpo a estas sustancias extrañas:
- Alteración endocrina: Los ftalatos actúan como disruptores endocrinos, lo que significa que pueden interferir con las señales hormonales naturales del cuerpo, que son fundamentales para mantener un embarazo saludable.
- Inflamación crónica: Cuando los ftalatos ingresan al cuerpo, el sistema inmunológico intenta descomponerlos. Sin embargo, debido a que el cuerpo no puede procesar completamente estas sustancias químicas, puede provocar un estado de inflamación crónica sostenida.
- Estrés placentario: Si esta inflamación ocurre dentro de la placenta, el órgano responsable de sostener al feto en desarrollo, puede “posiblemente” desencadenar un parto prematuro en el cuerpo.
Implicaciones más amplias para la salud
Los riesgos de la exposición a los ftalatos se extienden más allá del embarazo. Debido a que estos químicos inducen inflamación crónica, también están asociados con otros problemas de salud a largo plazo, como las enfermedades cardiovasculares. Esto hace que el tema sea relevante para todas las personas, independientemente de si planean quedar embarazadas.
Pasos prácticos para reducir la exposición
Si bien es imposible evitar los plásticos por completo, los expertos sugieren varios ajustes en el estilo de vida para minimizar el contacto con los ftalatos:
- Almacenamiento de alimentos: Utilice recipientes de vidrio en lugar de plástico para almacenar alimentos.
- Seguridad en el microondas: Evite calentar alimentos en recipientes de plástico, ya que el calor puede aumentar la lixiviación química.
- Cuidado personal: Busque productos, como cepillos de dientes, etiquetados específicamente como “libres de ftalatos”.
“El DEHP sigue siendo una asociación con enfermedades más que una causa directa”, señala el Dr. Martingano. “Esto debería ofrecerles tranquilidad… si mantienen un estilo de vida saludable, es poco probable que la exposición al DEHP en sí misma cause el desarrollo de enfermedades”.
Conclusión: Si bien el estudio destaca una enorme carga para la salud global relacionada con los químicos plásticos, enfatiza que reducir la exposición diaria y mantener un estilo de vida saludable siguen siendo las formas más efectivas de mitigar estos riesgos.
