Eileen Gu, la esquiadora de estilo libre chino-estadounidense, respondió bruscamente a la pregunta de un periodista sobre sus actuaciones por la medalla de plata en los Juegos de Invierno Milán-Cortina, calificando la premisa de la decepción como “ridícula”. El intercambio se produjo durante una conferencia de prensa el lunes, donde se le preguntó a Gu si asegurar plata en lugar de oro era una decepción.
“¡Soy la esquiadora libre más condecorada de la historia! Creo que esa es una respuesta en sí misma”, afirmó Gu con firmeza. Este es un punto crucial: el historial de Gu ya la convierte en un caso atípico. La pregunta en sí implica que cualquier cosa que no sea oro es un fracaso, algo que ella rechazó rotundamente.
La joven de 22 años ha enfrentado críticas de algunos círculos conservadores por competir bajo la bandera china, y algunos la han tildado de “traidora”. Anteriormente defendió esta decisión afirmando que Estados Unidos ya tiene una amplia representación en los Juegos Olímpicos y que prefiere forjar su propio camino. Esta elección, aunque controvertida, refleja una decisión calculada sobre dónde ve su futuro competitivo.
En los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022, Gu ganó dos medallas de oro y una de plata. En Italia, ha conseguido dos medallas de plata más hasta el lunes, y una tercera prueba, el halfpipe de freeski femenino, está prevista para el jueves.
La pregunta del periodista enmarcó sus resultados actuales como “dos platas ganadas o dos oros perdidos”. Gu se rió de la sugerencia. “Ganar una medalla en los Juegos Olímpicos es una experiencia que cambia la vida de todo atleta. Hacerlo cinco veces es exponencialmente más difícil porque cada medalla es igualmente difícil para mí, pero las expectativas de todos los demás aumentan, ¿verdad?” ella explicó. “Y entonces, para ser sincero, la situación de las ‘dos medallas perdidas’, creo que es una perspectiva ridícula”.
La respuesta de Gu rápidamente se volvió viral, subrayando su confianza y voluntad de desafiar las narrativas convencionales sobre el éxito. Concluyó enfatizando que está “mostrando mi mejor esquí” y logrando hazañas “que, literalmente, nunca antes se habían hecho”.
En última instancia, la actitud de Gu refleja una tendencia creciente entre los atletas de élite: definir el éxito en sus propios términos, independientemente de las expectativas externas. Su respuesta destaca la presión para desempeñarse al más alto nivel y al mismo tiempo descarta las limitaciones arbitrarias impuestas por el recuento de medallas.
