Los suplementos de colágeno se comercializan ampliamente como una fuente de juventud en forma de píldora, pero la evidencia científica sugiere que a menudo son ineficaces y, a veces, incluso riesgosos. Los dermatólogos advierten que, a pesar de la creencia generalizada, tragar colágeno no necesariamente se traduce en una piel más sana, articulaciones más fuertes o cualquier otro beneficio promocionado. La realidad tiene muchos más matices que las exageraciones del marketing.
La ciencia detrás del colágeno: ¿qué funciona y qué no?
El colágeno es una proteína vital que se encuentra en todo el cuerpo: en la piel, los músculos, los huesos y los tejidos conectivos. A medida que envejecemos, la producción natural de colágeno se ralentiza, lo que provoca arrugas, flacidez de la piel y molestias en las articulaciones. Aquí es donde entran los suplementos, que prometen reponer lo que el cuerpo pierde. Sin embargo, la digestión del colágeno lo descompone en aminoácidos, que no se vuelven a ensamblar directamente en el colágeno en las áreas donde más lo desea.
Las investigaciones son mixtas, pero un metanálisis reciente de 23 estudios reveló una tendencia preocupante: los estudios que respaldan los suplementos de colágeno tenían más probabilidades de ser de baja calidad y estar financiados por compañías de suplementos, mientras que las investigaciones independientes y de alta calidad no lograron demostrar ningún beneficio significativo. Esto sugiere que gran parte de la evidencia positiva está sesgada.
Preocupaciones de seguridad y falta de regulación
Los suplementos de colágeno no sólo son ineficaces; también pueden ser peligrosos. Los productos obtenidos de la vida marina (mariscos) conllevan el riesgo de contaminación por metilmercurio. Fundamentalmente, los suplementos no están sujetos a los mismos controles de seguridad rigurosos que los medicamentos. Esto significa que pueden ingresar al mercado sin una verificación clara de los ingredientes, como lo destaca la Academia Estadounidense de Dermatología. La falta de supervisión deja a los consumidores vulnerables a riesgos desconocidos.
Cómo apoyar la producción de colágeno de forma natural
En lugar de depender de pastillas, los expertos recomiendan apoyar la síntesis natural de colágeno del cuerpo. Una dieta saludable es clave: asegurar una ingesta adecuada de proteínas y priorizar alimentos ricos en vitamina C como fresas, kiwis, pimientos rojos y cítricos. Pero la nutrición es sólo una parte de la ecuación.
Los hábitos diarios también importan. El protector solar es fundamental para prevenir la degradación del colágeno debido al daño de los rayos UV. Los retinoides tópicos (como el retinol) han demostrado su eficacia para estimular la producción de colágeno. Y evitar fumar es innegociable, ya que el tabaco acelera la pérdida de colágeno.
“Los mecanismos de producción de colágeno del propio cuerpo son mucho más fiables que cualquier suplemento”, explica la Dra. Farah Moustafa, dermatóloga del Tufts Medical Center. “En su lugar, concéntrese en el estilo de vida y en el cuidado de la piel probado”.
El resultado final: Es posible que los suplementos de colágeno no brinden los resultados prometidos y conllevan riesgos potenciales. Un enfoque holístico (dieta saludable, protección solar y cuidado de la piel establecido) es una forma mucho más efectiva y segura de apoyar la producción de colágeno y mantener una piel sana.
