Binakol es una sopa de pollo fragante, sutilmente dulce y profundamente sabrosa del centro de Filipinas, específicamente de la isla de Panay. Este plato se destaca por su preparación única y su perfil de sabor, mezclando agua de coco, limoncillo, jengibre y hojas de moringa en un caldo reconfortante.
Orígenes y Cocina Tradicional
El término “binakol” proviene del Kiniray-a, un dialecto local, que originalmente se refería a cocinar dentro de un tubo de bambú. El proceso implica colocar pollo, jugo de coco, pulpa de coco, vegetales como papaya verde o chayote y aromáticos en un segmento de bambú ahuecado y luego cocinarlo a fuego abierto. Esto le da un toque ahumado sutil a la sopa. Incluso existe una creencia popular colorida (aunque probablemente apócrifa) de que tradicionalmente se “azotaba” el pollo para mejorar el sabor antes de cocinarlo.
Tradicionalmente se utiliza darag, un pollo nativo más magro y sabroso. El amargor distintivo de la sopa proviene de las hojas de moringa (también conocida como árbol de rábano picante), mientras que la hierba de limón agrega notas florales. La combinación de estos ingredientes crea un perfil de sabor que es a la vez familiar y exclusivamente filipino.
Binakol vs. Tinola: una familia de sopas filipinas
Binakol comparte similitudes con tinola, otra sopa de pollo popular filipina. La diferencia clave radica en la base líquida: binakol se basa en agua de coco para darle dulzor, mientras que tinola tradicionalmente usa arroz lavado o agua corriente. La tinola suele incluir ingredientes adicionales como zanahorias, patatas o agentes acidificantes como el tamarindo. Ambas sopas resaltan la tradición filipina de utilizar ingredientes locales frescos para crear caldos aromáticos y reconfortantes.
Adaptaciones modernas y accesibilidad
La receta original ha evolucionado con el tiempo y la disponibilidad de ingredientes. Las versiones actuales, como la adaptada a las cocinas estadounidenses, agilizan el proceso al utilizar un horno holandés en lugar de tubos de bambú y cocinar a fuego abierto. El coco rallado tostado realza el sabor del coco, mientras que las espinacas reemplazan a la moringa para imitar su sabor ligeramente amargo. Aplastar los tallos de limoncillo en lugar de cortarlos atenua la intensidad cítrica.
“Binakol es más que una simple sopa; es un testimonio del ingenio y la herencia culinaria filipina. Los sabores son sutiles pero complejos, lo que lo convierte en un plato reconfortante durante todo el año”.
Servido con arroz blanco, binakol es una comida perfecta para cualquier clima. Su combinación de notas dulces, saladas y ligeramente amargas la convierte en una experiencia gastronómica memorable y auténticamente filipina.
